
¿Quiénes son los pobres hoy en Chile?, ¿de qué carecen?, ¿qué esperan?, ¿cómo se sienten?, ¿cómo esperan salir de la situación en la que viven? Éstas y otras preguntas fueron las que buscó responder, desde las personas que viven en esta situación, la Fundación para la Superación de la Pobreza con el estudio “Voces de la pobreza, significados, representaciones y sentir de personas en situación de pobreza”, publicado el año 2010.
El estudio reveló el nuevo rostro de esta realidad que ha transitado del “no tener” (carencias de necesidades básicas: abrigo, vivienda, alimentación) al profundo malestar emocional del “no ser” y “no hacer”. En esta nueva realidad, los más pobres se sienten discriminados e impotentes para desarrollar una vida en condiciones de dignidad.
Voces de la Pobreza nos ha permitido VER una realidad. Lo que antes fue pobreza carencial, hoy es una “pobreza equipada”: aquella de grandes televisores, electrodomésticos, juegos electrónicos, ropa e incluso autos de marca. Un porcentaje importante de personas en situación de pobreza hoy, “tienen”. Sin embargo, este tener se transforma en un invisibilizador de su realidad.
Esta pobreza equipada, es, sin duda, una de las dificultades a la que se ven enfrentadas las herramientas de medición de la pobreza actuales y un desafío para la focalización de las políticas sociales. Aún teniendo, los más pobres se sienten pobres, invisibles, discriminados, marginados y no demandan asistencia, más cosas, sino oportunidades justas, equitativas y dignas para ser sujetos de su propio proceso de transformación.
Para las personas en situación de pobreza y vulnerabilidad los principales recursos humanos y activos sociales son el esfuerzo, la honradez y la experiencia y esperan que la sociedad tome en cuenta esos valores. La cultura del esfuerzo pide ser reconocida y diferenciada de la pobreza que se queda entrampada en su desesperanza, que vive de la asistencia.
Los principales actores reconocidos en la superación de la pobreza son el estado y los empresarios. Es notoria la ausencia de relevancia de las organizaciones civiles en este ámbito. No existe, o existe de manera poco significativa, en la visión de las personas más vulnerables una realidad mediadora entre ellos mismos y el estado y empresarios. Esta constatación de cuenta de una fuerte atomización social y una dificultad importante de acceso a las soluciones que se encuentran fuera de ellos mismos.
Los resultados del estudio dan claras luces de la necesidad de políticas sociales construidas sobre la realidad de la pobreza y no sobre las creencias o ideologías de lo que los pobres son y viven. Se hacen necesarios espacios de participación, tanto para la construcción de diagnósticos como en la búsqueda de soluciones que mejoren su calidad de vida, a través de políticas integrales que perfeccionen el enfoque actual.
La realidad de la pobreza hoy demanda no sólo quehacer en torno a soluciones, sino fundamentalmente lo que Voces de la Pobreza aporta: una mirada, una visión desde la cual el quehacer, las soluciones, las políticas públicas, encuentran sentido, identidad y fecundidad. Chile está en una coyuntura particular y propicia para esta nueva mirada: es el desafío fundamental del futuro Ministerio de Desarrollo Social.

